+ Te acuerdas de mí y todo.
- Claro.
+ ¿Por qué no me has hablado durante todo este tiempo? ¿Acaso he echo algo malo?
- No.
+ ¿Entonces, que ha pasado?
- Nada, lo siento si cuando me necesitabas no estaba ahí.
+ Ya no importa, no me valen perdones ni excusas, el daño ya está hecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario